La Biblia dice lo siguiente, leámoslo juntos en Efesios 2:10: “Porque somos hechura de Dios, creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios dispuso de antemano a fin de que las pongamos en práctica. ” |
Dios te creó para que hicieras una contribución, no solo para consumir. Lo que importa no es cuánto vivirás sino cómo vivirás. Lo que importa no es tanto la duración de tu vida, sino la donación de tu vida. La Biblia dice que fuimos creados para servir, nos salvó para servir, nos dio dones para servir, nos formó para servir. Se nos manda corresponder a Dios con nuestro servicio. |
¿Quieres saber por qué estás vivo? Dios no te puso aquí solo para que ocuparas un espacio, consumieras y vivieras a expensas de otro. Estás aquí para servir a Dios y Dios quiere que le sirvas con tu servicio a los demás. Algunas personas quieren servir a Dios pero no quieren servir a los demás. Pero eso no es posible. La única manera de servir a Dios es sirviendo a los demás. La Biblia tiene una palabra para eso, se llama «ministerio». La mayoría de gente cuando escucha la palabra «ministro» piensa en un Sacerdote o en un Pastor. Pero la Biblia dice que todos los creyentes somos ministros. No todos los creyentes pueden ser Pastores, pero todos los creyentes son ministros. El ministerio es sencillamente usar todo lo que Dios me ha dado para ayudar a otros en Su nombre. Siempre que usas tus talentos, tus capacidades, o tu experiencia para ayudar a los demás, ejerces tu ministerio; y por lo tanto eres un ministro. En la Biblia la palabra «servicio» y «ministerio» son la misma. Por lo tanto, todos fuimos llamados a ministrar. Todas las mujeres y todos los hombres son ministros, si son creyentes. Niños, jóvenes, adultos, ancianos, todos hemos sido llamados para servir a Jesucristo. |